Y empezamos, Arieta, América, Moreno, Miguel Cané.. eso que parecía tan repetido se fue de habito. El silencio dijo mas que cualquier pregunta estúpida que pueda dar inicio a una charla, parecía que ni mirar querías (como cuando esta hablando de un tema abiertamente que refiere a vos, bajas la mirada y hasta la guardia).
Y seguimos, era obvio que no contaba con una compañía pero tampoco estaba sola, eso me molesto. Saber de alguien que te dio razón ya no las tenga para con vos; quien solo se estiro porque se ve que no creció. La inscripción estaba ocupada pero aun así vacía, como el lugar de mi corazón que por mas que sea tuyo nunca lo podrás llenar. Es una llave perdida a la puerta que vos misma pusiste, donde antes no necesitabas golpear.
Decidí matar el tiempo que no pasaba, el mismo que no se si paso porque una parte mía se quedo ahí. La porción de recuerdos nocivos la tire en el olvido, sin embargo hay otro pedazo que no quedo ahí, aunque no se encuentre en este presente.
Llevo la felicidad encontrada, la que perdiste, tus promesas y garantías que nunca cumpliste. Y te llevo, lo haré por siempre, pero solo eso puedo hacer, llevarte, porque nunca me acompañaras.
No creo que puedas entender mis palabras, mis alegorías y mucho menos este sentimiento dado a entender a medias, es cobarde no aclararlo pero no le encuentro un sentido. Retomar seria irónico, te quedaste en la infancia cuando crecimos desparejo, y así nos quedaremos, dispar.
Quien alguna vez fue tu colega.
Descienda por atras
No hay comentarios:
Publicar un comentario
No me gustan los anonimos. No me gustan las malas criticas ni nada que puedas decir sin razon alguna.
Si no cumplis con eso retirate.
Saludos, Lucía.