martes

debut

Estaba obsecionada con los trenes, mi vida implica estar en contacto con ellos (tanto sensorial como imaginario). Todas las historia a bordo de un convoy me cautivan, me llevan al drama de que viajar no solo es mirar el paisaje, sino también que allí arriba las historias duplicadas se innovan todos los días.
En el encuentro, en la llegada, despedida, el viaje con o sin destino despierta nuevas vías a los sentimientos mas profundos.
Y puedo decir que iniciar una historia a bordo del mas oxidado ferrocarril es lo mas apacible que puede sucederle, sobre todo si la travesía trae una dosis de amor, besos, miradas, sentidos y cariño.

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Saludos, Lucía.