En el vació de mi cama alguna vez creí que no existías, así de
perfecto para ser real. Otras tantas te pinte, te escribí, te escuche.. hoy te sentí, y no solo pude tener ese anhelado cuerpo, aparte de descubrir lo que se siente tocar, descubrí que venís con una carga de felicidad, amor, locura y tu
escencia que te hace único. Sin contar que en algún sentido me descubrí a mi misma y afirme que
te amo con todo lo que soy, sobre todas las cosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
No me gustan los anonimos. No me gustan las malas criticas ni nada que puedas decir sin razon alguna.
Si no cumplis con eso retirate.
Saludos, Lucía.